El circuito de Música Contemporánea de Musikagileak programó un concierto el pasado martes 26 de noviembre en el que el Schallfeld Ensemble interpretó obras de Haas, Urquiza, Lazkano y Edler-Copes.
A las 19:30h se presentaba en el auditorio de Musikene a Schallfeld Ensemble, una agrupación especializada en la interpretación de música contemporánea desde el año 2013. Su actividad musical ha llevado a este ensemble residente en Graz a posicionarse como una de las agrupaciones más comprometidas con el repertorio de nuestros días en centroeuropa.
Antes de iniciar el concierto se anunciaron dos cambios en el programa de mano. El primero de ellos es el habitual cambio en el orden de interpretación de las piezas. Un hecho común en los conciertos de música contemporánea, donde la modificación del orden suele mejorar la coherencia auditiva del oyente (o facilitar la ejecución en los intérpretes). El segundo de los dos cambios implicaba un hecho de mayor importancia, ya que uno de los miembros de la agrupación no pudo actuar por razones de salud y tuvo que ser sustituido por el clarinetista gallego Pablo Piñeiro, encargado de aceptar el reto de realizar el concierto con un reducido tiempo para el estudio del repertorio.
La obra de Georg Friedrich Haas fue la primera pieza elegida para dar inicio al programa. Tria ex uno (2001) comienza con una transcripción del Agnus Dei II de la Missa L’homme armé super voces musicales de Josquin Desprez. El primero de los movimientos evidenciaba la música original, con la única modificación de adaptarla a tres voces de la plantilla de sexteto que necesitaba la composición. El segundo movimiento propuso la modificación de incrementar el instrumental utilizado en el movimiento anterior, para finalmente realizar un tercer movimiento con una práctica compositiva en la que se puede constatar la imprenta característica de las sonoridades de Haas. Una paleta de recursos donde nunca puede faltar un empleo de la microtonalidad, largos glissandi, recursos armónicos con patrones de repetición de notas y una gestualidad recurrente en algunos puntos de la obra. Una buena elección para iniciar el concierto y viajar desde el Renacimiento hasta nuestros días.
Mikel Urquiza se encargó de continuar el programa del concierto con la interpretación de su obra Ars Memoria (2019). La pieza se compone con la elaboración de 5 pequeñas miniaturas en las que se trabajan discursos principalmente independientes en cada uno de los movimientos y Urquiza plantea un ejercicio de memoria en el oyente. A lo largo de la obra podemos escuchar sonoridades percusivas y mecánicas, que pueden vincularse con recursos empleados por el compositor francés Gérard Pesson. El primer movimiento se vincula estrechamente con el quinto, de forma que el oyente podrá apreciar la recuperación de un material que se ha expuesto en su inicio, dando lugar a una elaboración de una estructura ABA que el oyente puede escuchar con facilidad. Esta misma facilidad en la escucha se puede identificar en movimientos posteriores, ya que en el segundo de los movimientos de la obra se puede identificar un estilo fugato iniciado con una percusión vocal. También es destacable la sensación que produce el tercero de los movimientos, ya que la música de Ben E. King, Stand By Me y el Invierno de Vivaldi es el material compositivo utilizado en el fragmento. Una práctica de la que se pueden encontrar muchos ejemplos. El más claro es la obra de Salvatore Sciarrino Anamorfosi, fusionando músicas de distinta procedencia. Otros ejemplos son: Efebo con radio (en cuanto al uso de distintos estilos), el Aria de Cage, o la fusión en modo de collage en algunas de las composiciones de Luciano Berio.
La tercera de las obras del programa fue del compositor Ramon Lazkano: Egan 2 (2006-2007). Una composición que destaca por el desarrollo continuo de un material que se evoluciona de forma estable durante una aproximación a los 10 minutos. Es relevante la densidad con la que se presenta esta música de Lazkano, ya que la implicación instrumental es mayor a la de las obras anteriores. El discurso no evoluciona hacia nuevas sonoridades alejadas del inicio, y mantiene al oyente atento durante toda la escucha. Un trabajo complicado en el que el ensemble supo mantener la energía discursiva hasta el último minuto, llegando a un curioso final en el que el público quedó sorprendido para el inicio del aplauso.
Para concluir el concierto se interpretó la obra Untitled November (2011) de Aurelio Edler-Copes. Tal vez, la partitura con mayor desarrollo enérgico del concierto. Un discurso bien equilibrado en el que los puntos climáticos establecen ejes de conexión para el oyente. También acompañado de sonoridades en las que la fuerza empleada de los instrumentistas culminó con un buen final para el programa del concierto.
Un programa con 4 propuestas diferenciadas y complementarias entre sí. La interpretación del sexteto fue merecedora de una ovación por parte del público. Cabe destacar la dificultad del repertorio y la problemática con la sustitución del clarinetista Szilárd Benes, que Pablo Piñeiro supo resolver con gran solvencia. Una buena oportunidad de escuchar de forma gratuita a una formación activa en la música actua y, aunque se aleje de la práctica común de las salas de concierto este tipo de programaciones cubren una oferta cultural desgraciadamente desconocida en otros ámbitos musicales. Pero este hecho es un buen motivo para desarrollar un futuro artículo de opinión, y tal vez ir al siguiente concierto del Circuito de Música Contemporánea de Musikagileak.
Reseña de Álvaro Pérez Sánchez
