La música de nueva creación volvió a ser el foco central en un programa que puso el broche final a un formidable ciclo de conciertos.
El pasado domingo 15 de marzo tuvo lugar en el auditorio de Musikene el último concierto del XVI Circuito de Música Contemporánea de Musikagileak, de la mano del cuarteto de cuerda 4Sonora. Para esta ocasión, la formación camerística presentó un más que destacado programa conformado por seis obras de compositoras y compositores vascos en activo. Son escasas las ocasiones en las que el público puede disfrutar de un programa de estas características, sin embargo, no es una propuesta fuera de lo común para este cuarteto. Conformado actualmente por Elina Sitnikava (violín), Roman Kholmatov (violín), Alfonso Noriega (viola) y Sara Chordà (violonchelo), 4Sonora presenta, desde su debut en el año 2023, un fuerte compromiso con la música contemporánea de los siglos XX y XXI.
Llegando casi a los 90 minutos de duración, la sensibilidad a la hora de escoger las obras que modelaron el concierto hizo que este fuese variado, fluido, inteligente e impecable en la interpretación de las piezas, abarcando diversas estéticas y sonoridades donde hubo espacio para la abstracción poética, la evocación narrativa, el melodismo y la experimentación tímbrica.
Erantzungor (2009), de Zuriñe F. Gerenabarrena fue la obra encargada de abrir el concierto. En esta pieza, iniciada por el papel protagonista de la viola, diversas gestualidades se suceden intercalando ritmos complejos con pasajes de texturas en armónicos, otorgando a los cuatro instrumentos una unificación casi constante a lo largo de la obra.
Paraíso Perdido (2024) de Beatriz Arzamendi, la segunda obra del programa, presentó una visión programática vinculada al poema de John Milton. En esta ocasión se interpretaron tres de sus movimientos, siendo estos Interior del infierno, Caída del ángel, y Del cielo, esta es la puerta. Marcadamente contrastantes entre sí, en estos movimientos el melodismo y el peso emocional en la escritura de Arzamendi acompañan al oyente en un recorrido por los geniales versos de Milton.
La tercera pieza del programa fue Luma Galdu Bat Bezala II (2023), de la compositora María Eugenia Luc. En esta pieza, un tratamiento de ligereza melódica y en ciertos momentos textural se aproxima, en ocasiones, a sonoridades livianas y distantes que evocan el sonido del aire mediante un notorio uso del spazzolato.

Seguidamente, Dardarak (2012), el primer cuarteto de cuerda de Gabriel Erkoreka, ofreció complejidad rítmica y sutileza tímbrica, tan características del compositor bilbaíno, en un equilibrio constante, siendo estas características enfatizadas por la vibrante interpretación de 4Sonora.
The Love Letters: If you long for my death (2025), de la compositora bilbaína Helga Arias, presentó elementos vinculados al universo sonoro del compositor húngaro György Ligeti. Inspirada por la microtonalidad y la polirritmia explorados por el propio Ligeti en sus borradores para dos cuartetos de cuerda que no llegaron a materializarse, Arias crea una rica textura armónica que prolifera hasta llegar a un final agitado donde los trinos de armónicos son protagonistas.
El concierto concluyó con el estreno nacional de Etze (2017), de Ramón Lazkano. Una obra donde la minuciosa y detallada exploración de los armónicos, las sonoridades inestables, los microintervalos, los sonidos multifónicos y el agotamiento de los registros se materializan en un trabajo exigente y complejo, en el que las cualidades extremas del sonido convergen.
Reseña de Adrián Rosado
